jueves, 6 de abril de 2017

El multiculturalismo



En relación con este tema, me gustaría enforcarlo al llamado “desafio del multicuturalismo” para después enlazarlo con el hecho social de las mujeres.

Mientras que en las décadas de los setenta y los ochenta el liberalismo tuvo, en la filosofía política y en la discusión académica, un auge renovador; al presentarse como alternativa a la crisis política de las sociedades modernas ha mostrado tener grandes limitaciones para dar respuestas a los nuevos problemas y nuevas realidades que han aparecido hoy en los espacios públicos de nuestras sociedades. Limitaciones, que pueden apreciarse al tratar asuntos como el tratamietno de las minorías culturales.


Ante el auge de la diversidad, el discuros liberal ya no se satisface con la noción de individuos, y autores como Will Kymlicha buscan una alianza con el nacionalismo.
Así, si la libertad individual tiene lugar en una contexto cultural, los derechos humanos deben ampliarse para proteger ese contexto, mediante derechos de grupo.
Sin embargo, el problema no ha hecho más que aumentarse. Siendo las minorías nacionales cada vez más conscientes de su influencia política y la inmigración cada vez más intensiva y diversa. Encontrándonos así, ante el surgimiento de lo que ha venido a llamarse “el desarió del multiculturalismo” o “el reto del pluralismo”.  

El multiculturalismo entendido como una manifestación de la diversidad, de la pluralidad y de la presencia, en la misma sociedad, de grupos de diferentes códigos culturales, no es una condición singular de la cultura moderna, sino la condición normal de toda cultura.
En este sentido, podemos decir, que la multiculturalidad ha producido un gran enriquecimiento de los valores a nivel local y nacional. Enriquecimiento que ha supuesto una reconstitución y reelaboración del término “ciudadanía”. Entendiendo por ciudadano todo individuo sujeto de derechos, que en plana capacidad de sus facultades de rezonamiento y libertad, elige la actuación moral y cívica. Formando parte de una comunidad de ciudadanos como él y, por tanto, todos ellos partícipes de a actuación en un grupo determinado de hombres y mujeres. 

Cuando se aplica en las sociedades contemporáneas el multiculturalismo como convivencia, en el mismo espacio social, de distintos grupos de diferentes culturas, suelen producirse una serie de dificultades, en ocasiones problemáticas.
Estos grupos exigen derechos y medidas específicas, con el objetivo de preservar la identidad de los individuos cidadanos y su pleno autodesarrollo. Ampliando así el término de ciudadanía y considerando a los ciudadanos no sólo como individuos, sino también como miembros de grupo. Por ello, aún siendo todos iguales en condiciones, pero ditintos en los valores, actitudes,  formas de ver la vida, tradiciones, eneseñanzas, arte, religión, etc., es preciso y necesario hacer valer esta pluralidada de forma abierta, donde cada ciudadano exprese, en su mundo, su forma de comportarse consigo y con los demás.
Pero esto conlleva también riesgos. Riesgos como la superpoblación, la formación de guetos, la marginalidad...., que producen en los ciudadanos un sentimiento de sospecha y/o miedos ante lo desconocido. Ejemplo de ello, es la inmigración que siendo fuente de enriquecimiento, lo es también de inseguridad. 

En este sentido y consecuencia de los hechos acontecidos el 11 de Septiembre de 2001 en NY, cambiaron las estructuras sociales y, sobre todo, la mentalidad global, al haber sufrido uno de los países, dotado ampliamente de seguridad, hechos terroríficos.
Conflictos de carácter territorial, sumados a una asfixiante  y desproporcionada interpretación religios, hicieron que se produjeran masacres por todo el mundo, donde el concepto de ciudadanía se cierra cada vez un poco más.

El 11 M en Madrid y el verano de 2005 en Londres supusieron una reconfirmación de los sistemas Estatales, una reformación de lo que es primordial para los ciudadanos, que es la seguridad. Seguridad, que en vista de los últimos acontecimientos, entre ellos el atentado de París, sigue siendo una asignatura pendiente. 

Ante el panorama del siglo pasado y comienzos de éste, se pone de manifiersto, que la multiculturalidad debe ir de la mano de la democracia liberal. Haciéndose presente en las comunidades donde se ha luchado desde entonces por la igualdad de todo hombre y mujer.

Ahora bien, el multiculturalismo en su versión actual, está vinculado a dos hechos sociales nuevos. Uno de ellos es la aparición de grupos sociales que anteriormente eran invisibles, como es el caso de las culturas indígenas de América y también el colectivo de gays y lesbianas; el otro es el de las mujeres, que fueron vistas, durante siglos, como ciudadanos de segrunda clase y a veces únicamente como propiedad, a ser poseídas y utilizadas       

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